Su mente comenzó a divagar y escogió pensar en las cuentas que tenía que pagar, agarró su monedero y comenzó a contar el poco dinero que tenía, se lamentó porque otra vez no le alcanzaría. ¿Por qué nunca le alcanzaba? al parecer tenía que volver a releer y ahora sí, poner en acción los consejos del "Pequeño cerdo capitalista" sobre finanzas personales para hippies, yuppies y bohemios.
-Corazón, sólo quería oírte y desearte un buen día.- Dijo él.
Julieta sólo pensaba en los gastos y pendientes. Se sintió mal de no estar al cien para él, aunque cómo podía estar al cien si ella misma no lo estaba. Estaba cansada, con lagañas, con hambre y angustiada de no administrar bien sus ingresos. Trató de disimular su angustia y enojo hacia ella misma, aunque su novio lo notó y en tono amable le dijo que sonriera porque afuera había un lindo sol.
Ella se sintió terrible porque también deseaba sonreír en aquél día, no sólo ese día, todos los días de su vida. Los días con sol eran los días que más le gustaban porque los colores de las flores tenían mayor intensidad.
-En verdad que es un lindo día.- Dijo ella
Se sintió un poco incomprendida, su novio sólo le decía que la notaba rara y le hacía un exhorto a sonreír porque el día amanecía lindo, sin embargo no le preguntaba el porqué de aquél tono "raro".
Ella sólo se justificó diciendo que no tenía nada que tuviera que ver con la relación y que trataría de sonreír en ese día. Colgaron.
Sintió de nuevo una angustia.
Cómo en cinco años podría cumplir su sueño de ser una mujer exitosa recién salida de una maestría en el extranjero si sus propósitos del año en curso no los había podido cumplir aún.
Nunca lo tendría si seguía pensando en el desorden de su casa que le disgustaba, en su salita bella, en su librero que aún no le habían traído pero que le urgía tener para ordenar sus copias y apuntes, en las cuentas que tenía que pagar. Se sintió boba por no construir sus sueños y vivir hasta que no tuviera el estado de cosas antes mencionadas.
Como si de una escena se tratara, inconscientemente se veía en la fantasía de ella en su sala con tapiz bonito, escribiendo en su lap top y tomando apuntes sobre su mesita de palets nice que combinaría con su pared blanca y su librero. Todo adornado con plantas en frascos con agua y en su mano una taza de té chai.
Qué cosa más absurda, esperar a trabajar en sus investigaciones, curiosidades e ideas hasta estar como en su fantasía de vida ideal. Mientras en otros lugares mamás requieren de apoyo para disponer de tiempo libre y hacer con él, lo que ellas quieran.
Como rayo pensó que la "clase" es un elemento diferenciador entre las mujeres, lo peor que agrava las desigualdades entre ellas. Ya que por su condición y posición de clase tenía la experiencia de un cierto tipo de opresión reflejado en su fantasía de vida perfecta, mientras que aquellas por su situación y posición de clase, se enfrentaban a otros tipos de opresión no experimentados por Julieta.
Aquella mañana le fue reveladora, era presa de los clichés de vida "ideal"sin darse cuenta que éstos la alejaban de sus verdaderos objetivos.
Observó que sus frustraciones provenían de no poder completar sus tareas tras la mudanza que había tenido hace un mes y las exigencias de ser una superwoman cuya imagen la llenaba de aliento pero que era incompatible con lo que realmente quería: ser libre y dedicarse a leer y escribir.
